15 jun. 2016

VACUNA contra el Meningococo B

La vacuna más novedosa y por la que más nos preguntan actualmente es la del Meningococo B: un temible diplococo causante de meningitis y de sepsis (infecciones de la sangre). Se habla mucho de ella y causa gran ansiedad a padres y cuidadores.

Dicha meningitis se presenta en forma de casos aislados o en pequeños brotes (colegios, cuarteles...) y, afortunadamente, con muy baja frecuencia. 
En mi cupo de más de mil doscientos pacientes al año y a lo largo de más de 25 años, no tenido ninguna que haya sido catalogada por este agente. Sí he presenciado en pacientes míos algunas provocadas por neumococos y por hemófilus, por ejemplo. En niños sin vacunar. Y, afortunadamente, ninguno falleció. 
Pese a que no es frecuente esa meningitis por Meningococo B, origina una gran repercusión social, pues es grave y puede dejar secuelas neurológicas (sordera, parálisis, etc...). 

Cuando los padres se asesoran acerca de la conveniencia de ponérsela o no a sus hijos, a veces no obtienen respuestas claras por parte de los profesionales. Ni sí, ni no. Una liosa escala de grises.
Vayamos por partes.

La Asociación Española de Pediatría SÍ recomienda su administración en la infancia, a partir de los 2 meses de edad  (...recomendable hasta los 20 años o más)

Aquí puede enlazar para leer esta recomendación profesional:

 Opinión AEP sobre vacuna meningo B

Como regla nemotécnica se me ha ocurrido bautizar a la vacuna del meningo B como "La vacuna del número dos"
- Previene de un coco doble (diplococo)
- Serotipo B (2ª letra del abecedario)
- Se administra entre los 2 meses de edad y la 2ª década   (hasta los 20 años, aproximadamente). 
- La pauta vacunal consta de 2 dosis (en mayores de 24 meses). (En menores de 6 meses son 4 dosis; y entre 6 y 23 meses son 3 dosis)
- Separadas por un intervalo de 2 meses.
-Y, si me apuran, cuesta 2 billetes de cien la pauta a partir del primer año (105 € por cada dosis, a verano de 2016)
...Por si fuera poco, ¡nadie decide ponerla sin antes  preguntarlo, al menos, a dos expertos!
Mi humilde consejo: Siga el criterio de su pediatra. No hay que ser el primero en vacunar, pero tampoco el último. Las vacunas salvan vidas.